domingo, 14 de marzo de 2021

LA LLAMADA DE CLARA. Microrrelato.

 

Ring... Ring... Ring...


- Buenas noches ¿Doña Victoria Kent por favor?


- Si, soy yo ¿Quién es?


- Soy Clara Campoamor.


- Hola Clara dime.


- ¿Qué vas a hacer Victoria?


- Ya lo sabes Clara, sigo pensando que no están preparadas ni social y ni políticamente.


- Pero Victoria la única manera de madurarse para el ejercicio de la libertad y de hacerla accesible a todos, es caminar dentro de ella.

Siempre veo que a los actos públicos acude una concurrencia femenina muy superior a la masculina, y he visto en los ojos de esas mujeres la esperanza de redención.


- Clara ya sabes muy bien que llevo toda mi vida trabajando para lograrlo pero no es el momento. Debemos aplazar el voto femenino, la República se juega mucho y por la influencia de la Iglesia y sus maridos su voto será conservador, y eso es peligroso, es cuestión de oportunidad para la República.  


- Sabes que a mí también se me ha pasado por la cabeza Victoria, pero precisamente porque la República me importa tanto, entiendo que sería un gravísimo error político apartar a la mujer del derecho al voto. Debemos correr ese riesgo hay que aprobar el artículo 34.


- No Clara, hay que esperar. 

Cuando la mujer española se dé cuenta de que sólo en la República están garantizados los derechos de ciudadanía de sus hijos, de que sólo la República ha traído a su hogar el pan, la mujer será la más ferviente, la más ardiente defensora de la República y entonces podremos aprobar el voto femenino con todas las garantías.


- Victoria en todos los mítines he visto el deseo de ayudar a la República, he visto la pasión y la emoción que ponen en sus ideales. La mujer española espera mucho de la República. No cometas un error histórico. Yo sé que si la izquierda pierde me pondrán como culpable de la derrota, pero esto está por encima de todo.


- Y a mi me echarán en cara ir en contra del voto femenino cuando no es así, tu lo sabes Clara.


- Lo sé Victoria. bueno nos vemos en el congreso. De todas formas hagamos lo que hagamos crucificarnos y ponernos como un trapo es seguro que lo harán.  Dirán que dos mujeres solamente en la Cámara, y ni por casualidad estamos de acuerdo, o que qué ocurrirá cuando seamos 50, sabes lo machistas que son. 


- si ya lo sé Clara. Bueno un abrazo.


- Igualmente Victoria.